Publicado el 04/06/2025 por Administrador
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La Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), organización creada recientemente con respaldo de Estados Unidos y aval de Israel, anunció la suspensión inmediata de la distribución de ayuda humanitaria en la Franja de Gaza. La medida se toma luego de una serie de tiroteos que provocaron la muerte de al menos 27 palestinos y dejaron más de 90 heridos en las inmediaciones de los centros de reparto.
Los ataques ocurrieron en Rafah, al sur del enclave, mientras cientos de personas esperaban desesperadas por comida. Testimonios de sobrevivientes y observadores internacionales señalan que las fuerzas israelíes habrían abierto fuego contra civiles, causando escenas de pánico y tragedia.
Según un comunicado de la GHF, la suspensión responde a una “reorganización operativa” para mejorar la eficiencia y seguridad de sus entregas. Sin embargo, organizaciones humanitarias y voceros de la ONU han expresado fuerte preocupación, calificando la situación como una emergencia humanitaria sin precedentes.
El ejército israelí declaró las zonas aledañas a los puntos de distribución como “áreas de combate”, impidiendo el acceso por carretera y advirtiendo a los civiles que no se acerquen. Esta decisión ha sido duramente criticada, ya que limita aún más el ya restringido acceso a alimentos, medicinas y productos básicos.
Desde su fundación hace apenas semanas, la GHF ha operado en paralelo al sistema humanitario de la ONU, sin integrarse formalmente a sus protocolos. Esta falta de coordinación ha generado tensiones y cuestionamientos sobre la transparencia y neutralidad de la ayuda entregada.
La situación en Gaza es dramática. Más del 80% de la población depende de asistencia para sobrevivir, y el bloqueo impuesto por Israel desde marzo ha reducido el ingreso de combustible, productos de higiene y alimentos a niveles alarmantes. Hospitales colapsados, cortes de agua y falta de electricidad son parte del día a día para millones de personas.
Más de 700.000 mujeres y niñas enfrentan una emergencia sanitaria por la ausencia de productos menstruales. Las imágenes de madres con bebés en brazos, caminando kilómetros bajo el sol en busca de ayuda, han dado la vuelta al mundo.
El Consejo de Seguridad de la ONU votó esta semana una resolución exigiendo un alto el fuego y el acceso libre a la ayuda humanitaria, pero fue vetada por Estados Unidos, que consideró que la resolución no condenaba suficientemente a Hamás.
En tanto, organismos internacionales han exigido una investigación independiente sobre las muertes ocurridas en los puntos de ayuda, considerando que podrían constituir crímenes de guerra. La ONU, la Cruz Roja y otros actores humanitarios reclaman garantías mínimas para operar en condiciones seguras.
Con la suspensión de las entregas por parte de la GHF, Gaza queda una vez más al borde del colapso humanitario. Los habitantes del enclave se ven forzados a decidir entre enfrentar el hambre o arriesgar sus vidas en busca de algo que comer.